Sinvergüenzas, descarados

AVISO: El contenido de esta entrada puede resultar inapropiado para ciertas sensibilidades religiosas y/o espirituales.

La semana pasada alguien me recomendó una serie de televisión aludiendo a mis gustos, que presumía conocer. Me advirtió que se refería a la versión original, de producción británica, no a su versión estadounidense. Lo cierto es que ciertamente no andaba esta persona desencaminada en lo que a mi criterio se refiere, pues el comienzo de la serie satisfizo las expectativas que se me habían creado tras aquella conversación.

El objeto de esta entrada es Shameless, premiada en los BAFTA en 2005 como mejor drama. Cuenta la historia de la familia Gallagher: Frank, el padre, es alcohólico a la enésima potencia; Fiona, la hermana mayor, se ha encargado de la familia y de la casa desde que su madre desapareció hace 3 años; Philip, Ian, Carl, Debbie y Liam, que era un bebé cuando su madre los abandonó, completan la familia. A ellos se unen unos vecinos y otros allegados también muy protagonistas.

La cuestión es que ese premio al mejor drama podría considerarse hasta el capítulo 5, donde se aprecia una frontera nítida entre la creación inicial y el producto transformado por la industria cinematográfica. Después de ese capítulo no es buena ni es drama. Cuando la pasión imbuye un proyecto existen muchas probabilidades de éxito; lamentablemente la maquinaria de la industria es muy eficiente en lo relacionado con la detección temprana de nuevos focos de audiencia con gran potencial y su transformación radical. Radical es un adjetivo que procede del sustantivo raíz y a eso me refiero. Esa transformación se lleva a cabo desde el corazón de la producción televisiva en cuestión, es decir, desde su mismo creador y su equipo de guionistas.

Llegados a este punto es necesario que aclare un par de puntos:

  • toda la gran industria de las comunicaciones está gobernada por un mismo conjunto de intereses, en tu país y en el vecino y en el vecino del vecino… en todos es ese mismo interés el que impera tanto en el sector televisivo como en el radiofónico, el periodístico, el cinematográfico, etc.
  • esta industria representa alegóricamente y de forma reiterativa hasta el hartazgo la historia familiar de Nuestra Creadora. Sí, Dios es yin, es el principio femenino. Según la versión de esta maquinaria cineMATOgráfica infernal

Ahora bien, hechas las aclaraciones pertinentes y sin necesidad de profundizar más allá, voy a soltar un par de perlas:

En el capítulo 6 de Shameless se ve a Frank Gallagher, que simboliza al Diablo, el yang, principio masculino, que no es sino el que fuera en su día Consorte de Dios, vestido de mujer, con una peluca pelirroja y haciéndose pasar por la mujer que lo abandonó para escapar de su castigo, pues estaba siendo perseguido por “ajustes de cuentas oficiales”. Esta trama secundaria deriva en el siguiente capítulo en este mismo personaje fingiendo su muerte ante sus persecutores.

En el capítulo 7, podemos ver a Fiona, angelical, cuando recibe por su 21º cumpleaños las llaves de su nueva casa de manos de su amado, un joven médico que no ejerce como tal, de familia rica pero con afición de robar coches. Esto simboliza la conciliación de ambas partes a través de sus sucesores: Steve, el novio de Fiona, es la semilla del diablo (en caso de no haber nacido aún; si acaso ya hubiera venido al mundo, podríamos hablar del anticristo); Fiona es, a su vez, la hipotética hija de Nuestra Creadora. Tras el momento en que todos vitorean la buena nueva y los amantes se regocijan de su suerte en un abrazo y un largo beso ocurre una violenta explosión y puede verse fuego saliendo por todas las ventanas, antes selladas con maderos.

Para sorpresa del espectador, nadie grita, no se espantan ni lamentan; muy al contrario, ríen con fuerza y se acercan al fuego, festejando con más brío. Esto no es sino una burda alegoría del temido y esperado momento del Juicio Final. Temido y esperado por todos hasta hace poquito, últimamente sólo por algunos… en especial por el Maligno, pues será Él el primero en ser juzgado y quien tendrá más y peores atrocidades por las que responder. Su castigo será ejemplar y el temor que lo aprisiona lo ha movido a desplegar toda esta ocurrencia teatral saecula saeculorum. Ese temor es su prisión desde el momento en que Nuestra Creadora le perdonó la vida que el resto de sus congéneres había decidido arrancarle y abandonó este lugar.

P.S.: Meses después de haber escrito este borrador, que parece estar incompleto, vuelvo a encontrarlo, tras rescatar del abandono éste mi primer blog. Lo publico tal cual lo encuentro. Sólo añadiré que siempre es una lástima conocer algo agradable y ver cómo es desvirtuado hasta transformarlo en algo funesto, en algo exactamente opuesto a su esencia original.

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Epístolas en Tú, tubo

‘1971 El Decameron’

           En respuesta al hilo iniciado por Josesón Ramírez y su comentario: <Hay buenos y malos doblajes tanto españoles como latinoamericanos. Los que me parecen peores son los españoles que doblan a Laurel and Hardy. Están realmente de dar pena. ¨Por otra parte, he de decir que soy mexicano y que en nuestra país no hablamos el español más pulcro ni mucho menos, pero a mi me gusta mucho porque como dijo García Márquez, es el más vivo de la lengua castellana. Y para prueba les invito a que lean dichos, refranes y frases idiomáticas mexicanas.>,

que fue respondido primero por Fibibufé: <La lengua castellana es la de Castilla, en España solo hablan perfecto castellano los originarios de esa región, ni siquiera en otras zonas de España se habla castellano puro. ¿Un mexicano hablando castellano? Me meo de la risa… Si no sabéis hablar (ni escribir) bien el español, ¿entonces a quien quieres engañar diciendo que hablas “lengua castellana”? Ni en tus mejores sueños. Es imposible que os suene bien nuestra pronunciación ya que para vosotros es desconocida porque no sabéis hablar español y ni mucho menos castellano.>,

que a su vez fue más tarde contestado por maria jesus alvarez: <Una filóloga española del Norte te dice que no tienes ni idea de lo que dices, Fibi, querido. No me seas paleto y viaja un poco>.

La epístola del menda:

<<Diría que no yerras en tu primera afirmacion: <<La lengua castellana es la de Castilla, en España solo hablan perfecto castellano los originarios de esa región, ni siquiera en otras zonas de España se habla castellano puro>>. El resto supongo sea producto de alguna emoción negativa.
Técnicamente, el castellano es el verdadero español, pues es el idioma con el que se colonizó en nombre de España, recién nacida, donde convivía también con el catalán, el vasco, el gallego, el bable, las hablas aragonesas y los diferentes dialectos del propio castellano troncal. De modo que todos los hispanoparlantes del mundo hablamos español, que es castellano, pero cada uno habla el suyo propio.

El español o castellano de Méjico es distinto del español de Argentina que a su vez es diferente del español de Cuba. Méjico está más influenciado por EE.UU. que ningún otro (a excepción de Cuba, pero esto es caso aparte); pero también es el que tiene posiblemente un bagage más rico previo al español. Así, la palabra Mexico /mek-sí-ko/ no es castellano, no es español, y muchos mejicanos insisten en ser llamados mexicanos y proceder de un lugar llamado Mexico. Yerran; ese topónimo no es aceptado en nuestra lengua, la de todos.

Llegados a este punto diría que se puede y debe debatir sin acritud y dejando a un lado la carga negativa que tenemos por nuestra vida personal. Un lingüista castellano de pura cepa, del lugar que vio reinar, testar y morir a la gran monarca castellana, la gran reina española Ysabel I de Trastámara, pero también del norte, te asegura que esa filóloga española que te dice que no tienes ni idea de lo que dices también se equivoca y tampoco mide sus palabras en absoluto.


Olvidaba apuntar que si se habla de los diferentes estadíos de las diferentes vertientes del idioma español, no debe considerarse la unidad ‘español de España’, como ya indiqué con anterioridad. España es el país donde más diferencias hay dentro del propio idioma en función de su ubicación. Si se opta por emplear el vocablo español para referir la lengua castellana, debería hablarse del español meridional (andaluz, murciano, norafricano -de Ceuta y Melilla- y extremeño), el español afroinsular (es decir, canario), el español noroccidental (hablado en Galicia, Asturias y provincia de León), el español oriental o levantino (hablado en Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana), el español septentrional (el español de Cantabria, Euskadi, Navarra y alto Aragón) y el español meseteño o central, que abarca las regiones históricas de La Mancha, La Rioja, Madrid, Castilla La Vieja, Castilla La Nueva, Aragón y norte de Extremadura). Por añadidura indicaré que las modalidades septentrional, noroccidental y oriental conviven en algunos casos con las lenguas cooficiales correspondientes de sus territorios (vasco en País Vasco, gallego en Galicia y catalán en Cataluña, Valencia y Baleares). 

Desconozco cómo será esta cuestión en otros países hispanoparlantes, pero desde luego tengo la certeza lógicomatemática de que ni por asomo se asemeja a la situación en España, si bien ya entrarán en juego otros asuntos, como los calcos y préstamos anglosajones, la inmensa variedad de lenguas autóctonas y la apremiante necesidad de su cuidado y conservación, etc.

Aún así, habrá muchos descontentos por aquí. Aprovecho la ocasión para puntualizar que lo que vuelvo en estas páginas es el fruto de mi trabajo personal y mi propio pensamiento, de modo que pretendo que sea una fuente fidedigna pero desde luego no única, infalible ni impositiva. Es decir, es mi opinión, firmemente fundada y expuesta con la suficiente claridad, espero.>>

El chino es el idio de mayor peso humano, el español es el segundo, Basta ya de lingua franca anglosajona.

El chino es el idioma de mayor peso humano, el español es el segundo; basta ya de lenguas vehiculares ingratas.

En respuesta a azathothve y su comentario: <Entiendo que en España por ey deben doblar al español las peliculas en idiomas extranjeros, en latinoamérica las vemos sin doblajes, solo con subtítulos, y más recientemente las doblan a un españo propio de la región. Cada quien la ve como le guste, eso no tiene nada de malo, no me cuadran las traducciones de España pues usan muchas palabras que, siendo en español, no significan lo mismo para nosotros. SI no te gusta la versión españolizada busca una original con subtitulos y deja de criticar lo que desconoces>.

La epístola 1ª en cronología, 2ª en rexposición:
<<Aquí durante muchos años las películas y series de animación se emitieron cuando el doblaje era “neutro” como lo llamaron (es decir, un solo doblaje en español para todos los países hispanoparlantes, que resultó ser el español mejicano por pura cercanía e influencia yankee).
Más recientemente se empezaron a doblar en español verdaderamente ‘neutro’ (no debe llamarse peninsular, ni ‘de España’, porque ambas denominaciones son erróneas), es decir sin ningún tipo de acento (salvo los pertinentes de cada personaje, en su caso). Como bien sabemos ya, en España existe gran variedad y diversidad de acentos dentro de la lengua castellana: si el doblaje lo realiza un actor canario con su acento natural, se asimilará más al castellano cubano que al castellano madrileño.
Ese español neutro sin acentos aunque con modismos locales, evidentemente, puede ser entendido por cualquier hispanoparlante y no puede resultar disonante a ninguno precisamente por ese motivo: la ausencia de elementos disonantes; aunque sí podrá resultar extraño en ciertas expresiones idiomáticas.

Aclaro que no <<por ley>> como apuntas en España se doblan las películas en lenguas extranjeras. Es por la mala costumbre y la mala intención de unos pocos añadiría… Bien se haría si no se doblase tanto y se subtitulase un poco más. Eso repercutiría positivamente en el aprendizaje de lenguas extranjeras y en general en el desarrollo de las habilidades idiomáticas del grueso de la población a la vez que nos permitiría entrar a todos en contacto con una interpretación íntegra por parte de los actores de esas películas extranjeras, ya que sin duda la voz constitutye al menos la mitad de la carga estilística, técnica y emocional de la interpretación.>>

Historia jarta de grifa

La palabra historia es polisémica; la R.A.E. recoge, entre otras, dos acepciones opuestas en su esencia:
4. f. Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc. […].
7. f. Narración inventada.

En inglés estos dos significados tienen dos significantes diferenciados: history y story, respectivamente.

En la era moderna hasta hace apenas unos siglos el desarrollo de las naciones era una carrera en la que el movimiento uniformemente acelerado era la tónica general. Sin embargo esto cambió y desde entonces esos ‘vencedores’ que se dice que escriben la historia son siempre los mismos. Desde mi discrepancia con esa consideración de vencedores y con la historia a grandes rasgos llega Hi’Story /haɪ.stɔ:.ri/, historia jarta de grifa. En este espacio analizaré todas esas narraciones inventadas que se hacen pasar por el conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc.

Como muestra de lo fácil que es imbuir una falacia sobre toda una sociedad elijo una cita que solía evocarme esa pretendida elegancia del cine hollywoodiense en blanco y negro de mediados del s. XX: Tócala otra vez, Sam. Esta famosa frase asociada a Casablanca (Curtis, M. 1942) en realidad no es pronunciada a lo largo de la película, ni en la versión original ni en la doblada al castellano.